Abrir un blog para no postear nunca es un despropósito, lo sé. Así que en vez de desaparecer dentro de la locura en la que estoy metida en estos últimos días (bueno, tambien hubo vacaciones de por medio), pasaré a relatar.
Como explicarlo para que imaginen la magnitud de semejante experiencia sin que todo el mundo piense chanchadas y guarangadas de todo tipo? Y de qué manera pintar la situación para tampoco se subestime la gravedad y digan "pobre piba, que nunca me pase"?
Bien, asi no suena tan preocupante: estoy construyendo una casa al lado de la casa en la que vivo ahora. Esto significa (en mayúsculas causa mayor impacto y se pueden hacer una mejor idea del caos): VIVO CON SIETE OBREROS METIDOS 16 HORAS AL DIA EN MI CASA. SOMOS MI HERMANA Y YO CONTRA TODO ESTO.
Seguiré relatando esta apasionante aventura luego. Ahora acabo de oír un estruendo. Tengo miedo.
Hasta luego.
Un día en Korochi Industrias
Hace 4 meses

jajaja, lo mejor del post es el título.
ResponderEliminarChe, no hay algún obrero que esté bueno???
Emmm, a ver... para que me asomo y te digo... El mandamás estaba buenísimo hace unos años. Se casó y ahora parece una tortuga ninja inflamada. Hay uno que tiene cara de terrible y muchos tatuajes y cadenas (se ve peligroso), otro que se ve que es plomero también (detalle del pantalón y el trasero expuesto)y no puedo mirar más porque afuera vuelan cascotes.
ResponderEliminarYo iría por el peligroso. Suele ser divertido para pasar un rato :P
ResponderEliminarAy no sé... Siempre me gustaron las Tortugas Ninjas!!!
ResponderEliminar